domingo, 24 de mayo de 2009

MI AVENTURA DE SER MAESTRO

Primeramente me gustaría comenzar por compartir tres conceptos o definiciones que desde hace mucho tiempo me tienen en un conflicto emocional, lo que me obligó a buscar lecturas que me resuelvan este pequeño problema. El diplomado está orientado a competencias DOCENTES, las lecturas de Esteve y Freire están referidas al MAESTRO y Miguel Ángel Santos G. discursa sobre el PROFESOR. Desde hace mucho tiempo consideraba que docente, profesor y maestro, eran término semejantes; etimológicamente tuve (confieso) que buscar sus significados, esperaba encontrar que los términos fueran sinónimos, sin embargo no fue así, cada uno se refiera a cosas diferentes, pero que en lo general los tres están orientados hacia la enseñanza de una ciencia, disciplina o arte. Por lo tanto puedo pensar que nuestra función en el aula debe ser una amalgama de los tres conceptos anteriores. Es decir debemos dedicarnos a la enseñanza (profesor), orientada hacia las ciencias o arte (docente) desarrollando habilidades en la materia o asignatura (maestro) suficientes para que los alumnos obtengan las herramientas necesarias para su incorporación al contexto social de una manera fácil, segura y humana.
Desde esta pequeña investigación bibliográfica, me atrevo a comentar las lecturas de los autores: José Manuel Esteve (La aventura de ser maestro) y Paulo Freire (Cartas a quien quiere enseñar). Comparto la opinión de José Manuel Esteve cuando comenta que una las dificultades encontradas por los docentes (¿maestros o profesores?) en el nivel primaria y secundaria (creo que son las mismas del nivel medio) es la de su propia identidad profesional. Todos los del nivel sabemos que no somos profesionistas de la educación, la mayoría de nosotros tenemos carreras universitarias variadas, es decir somos especialistas en nuestras licenciaturas, pero nadie recibió en la universidad formación docente, por lo tanto el primer conflicto que enfrentamos cuando por primera vez nos paramos frente a un grupo, es esta concepción ideal que se tiene del maestro, aun en el nivel medio la mayoría de los padres siguen pensando que toda la responsabilidad de formación del joven es el maestro, y nos olvidamos que casi todos son adolescentes y que en su mayor parte ya traen una formación personal adquirida en niveles educativos formales anteriores y en los informales. Debemos considerar que los jóvenes no solo aprenden en la escuela y de nosotros como docentes, también aprenden del contexto en que se mueven, y tomar en cuenta esta característica es importante para empezar a moldear esta imagen de maestro, docente o profesor. La otras dificultades del docente en el aula como las mencionadas en el texto: comunicación (efectiva y afectiva), disciplina (arrogancia, poder, agresión, incertidumbre, etc.) y adaptación de los niveles de contenidos a las necesidades de los alumnos, las he encontrado presentes en mi labor docente que a diario llevo a cabo en mi escuela; sin embargo considero que conocerlas y reconocer que debo hacer un cambio en mi estructura conceptual docente, me permitirá entender a los jóvenes desde sus necesidades, prioridades, anhelos y sueños.
Finalmente quiero concluir con un comentario sobre la lectura de Freire, es en esta carta en donde mi papel como docente va tomando un figura un poco más nítida, es cierto que nosotros no solo debemos enseñar sino también estar dispuestos a aprender, a compartir nuestro espacio y negociar el proceso educativo. Debemos ser lectores, no solamente de libros científicos, revistas, periódico, etc., nuestra lectura debe ser de la vida escolar, de los signos que el contexto escolar envía sobre la labor social, de la necesidades que los chicos tienen, de las virtudes de nuestros compañeros, de nuestras limitantes, de la vida académica, laboral y administrativa que nos rodea y así de esta manera empezar a escribir, a redactar, a crear un hábito de escritura que ejemplifique lo que quiero de los demás y dignifique mi trabajo docente, para que al final, tal como Freire lo dice: “La lectura crítica de los textos y del mundo tendrán que ver con el cambio consciente de mi ser”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario