domingo, 24 de mayo de 2009

LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES

Los estudiantes con quienes comparto mis horas en el aula cursan actualmente el cuarto semestre de la fase de profundización del tronco común de las escuelas preparatorias del estado, por lo que son jóvenes adolescentes con edades comprendidas entre los 16 a los 18 años, psicológicamente se encuentran en una etapa bastante difícil, en la que se sienten incomprendidos por los adultos ya que sus intereses distan mucho de sus padres y sobre todo de los profesores. Generalmente para mis jóvenes alumnos la escuela es un escaparate donde conviven con sus amigos, juegan algún deporte y buscan una pareja amorosa, algunos trabajan para mantenerse en la institución educativa, la mayoría son de bajos recursos económicos pertenecientes a la clase social baja trabajadora.
En un estudio situacional realizado el año pasado en el marco de la construcción del proyecto escolar, se determinó que solamente el 2.5% de nuestro alumnos poseen computadora en casa, la cual no precisamente es destinada para la realización de trabajos escolares; de este porcentaje únicamente el 5% tienen internet en casa y no precisamente de banda ancha. La mayoría de los jóvenes estudiantes visitan el centro de cómputo de nuestra escuela en sus horas libres siempre y cuendo éste se encuentre sin alumnos (ya que en él se lleva la asignatura de informática 1 y laboratorio de informática). Algunos acuden a los ciber´s para realizar alguna consulta respecto a tareas o bien para consultar sus correos electrónicos y muy pocos lo hacen para chatear. Cuando entran a internet en la escuela la actividad más común es chatear con sus amigos virtuales con la finalidad de intercambiar información personal y entablar pláticas sin trascendencia alguna, y una minoría consulta con otros jóvenes internautas algunas tareas, metodología, prácticas, resúmenes, ensayos, etc. A través de algún buscador, localizan sus tareas que son pedidas por los compañeros las que generalmente no leen y entregan en office Word sin hacerle ningún cambio. Utilizan algunas veces PowerPoint con la finalidad de presentar algunas diapositivas impresas, ya que no tenemos cañón proyector, debo aclarar que esta actividad generalmente no ocurre ya que la impresión resulta ser de precio alto para los muchachos. Casi nadie usa Excel. Algunos jóvenes prefieren ir al ciber a jugar Xbox u otro equipo con formato para juegos. Son los hombres quienes usan la computadora para bajar canciones y videos y las mujeres para chatear. En base a lo anterior las estrategias elaboradas para que ellos reafirmen conocimientos en torno a la materia es la consulta de las páginas de internet: http://www.um.es/molecula/indice.htm, http://www.aprendobiologia.org, http://elprofe.iespana.es/bibbio.htm, http://www.madrimasd.org/cienciaysociedad/taller/biologia/default.asp, donde pueden acceder a todo lo relacionado con la biología, muchas veces les pido que resuelvan los cuestionarios PAU (prueba de acceso a la universidad) y que los impriman para discutirlos en clases, observar videos, consultar experimentos o alguna práctica virtual, de esta manera se logran dos cosas: 1) que se familiaricen con la página, y 2) actualizar los contenidos de la asignatura. Muchas veces elijo un texto estímulo de las páginas y luego hacemos preguntas relacionadas con dicho texto. Generalmente ocurre que no todos visitan las páginas, por lo que aquellos que lo hacen se integran en equipos con los otros con la finalidad de compartir detalles sobre el formato de la página, la manera en que esta diseñada y finalmente lo relacionado al contenido que se pide de la asignatura. Si alguno llegara a tener computadora en casa hacemos un circulo de estudio con este joven y se turnan los días para realizar consultas con él. Finalmente me pongo de acuerdo con la profesora de la asignatura de informática para que en alguna clase puedan acceder a las páginas y que ella los guíe en la realización de síntesis o resúmenes de la tarea, consultar el texto estímulo, prácticas, etc. Casi nadie de los jóvenes manejan procesador de texto, ni de diapositivas, por lo tanto es con la profesora citada anteriormente con quien trabajo continuamente para que les proporcione las herramientas necesarias para la realización de los trabajos.

MI AVENTURA DE SER MAESTRO

Primeramente me gustaría comenzar por compartir tres conceptos o definiciones que desde hace mucho tiempo me tienen en un conflicto emocional, lo que me obligó a buscar lecturas que me resuelvan este pequeño problema. El diplomado está orientado a competencias DOCENTES, las lecturas de Esteve y Freire están referidas al MAESTRO y Miguel Ángel Santos G. discursa sobre el PROFESOR. Desde hace mucho tiempo consideraba que docente, profesor y maestro, eran término semejantes; etimológicamente tuve (confieso) que buscar sus significados, esperaba encontrar que los términos fueran sinónimos, sin embargo no fue así, cada uno se refiera a cosas diferentes, pero que en lo general los tres están orientados hacia la enseñanza de una ciencia, disciplina o arte. Por lo tanto puedo pensar que nuestra función en el aula debe ser una amalgama de los tres conceptos anteriores. Es decir debemos dedicarnos a la enseñanza (profesor), orientada hacia las ciencias o arte (docente) desarrollando habilidades en la materia o asignatura (maestro) suficientes para que los alumnos obtengan las herramientas necesarias para su incorporación al contexto social de una manera fácil, segura y humana.
Desde esta pequeña investigación bibliográfica, me atrevo a comentar las lecturas de los autores: José Manuel Esteve (La aventura de ser maestro) y Paulo Freire (Cartas a quien quiere enseñar). Comparto la opinión de José Manuel Esteve cuando comenta que una las dificultades encontradas por los docentes (¿maestros o profesores?) en el nivel primaria y secundaria (creo que son las mismas del nivel medio) es la de su propia identidad profesional. Todos los del nivel sabemos que no somos profesionistas de la educación, la mayoría de nosotros tenemos carreras universitarias variadas, es decir somos especialistas en nuestras licenciaturas, pero nadie recibió en la universidad formación docente, por lo tanto el primer conflicto que enfrentamos cuando por primera vez nos paramos frente a un grupo, es esta concepción ideal que se tiene del maestro, aun en el nivel medio la mayoría de los padres siguen pensando que toda la responsabilidad de formación del joven es el maestro, y nos olvidamos que casi todos son adolescentes y que en su mayor parte ya traen una formación personal adquirida en niveles educativos formales anteriores y en los informales. Debemos considerar que los jóvenes no solo aprenden en la escuela y de nosotros como docentes, también aprenden del contexto en que se mueven, y tomar en cuenta esta característica es importante para empezar a moldear esta imagen de maestro, docente o profesor. La otras dificultades del docente en el aula como las mencionadas en el texto: comunicación (efectiva y afectiva), disciplina (arrogancia, poder, agresión, incertidumbre, etc.) y adaptación de los niveles de contenidos a las necesidades de los alumnos, las he encontrado presentes en mi labor docente que a diario llevo a cabo en mi escuela; sin embargo considero que conocerlas y reconocer que debo hacer un cambio en mi estructura conceptual docente, me permitirá entender a los jóvenes desde sus necesidades, prioridades, anhelos y sueños.
Finalmente quiero concluir con un comentario sobre la lectura de Freire, es en esta carta en donde mi papel como docente va tomando un figura un poco más nítida, es cierto que nosotros no solo debemos enseñar sino también estar dispuestos a aprender, a compartir nuestro espacio y negociar el proceso educativo. Debemos ser lectores, no solamente de libros científicos, revistas, periódico, etc., nuestra lectura debe ser de la vida escolar, de los signos que el contexto escolar envía sobre la labor social, de la necesidades que los chicos tienen, de las virtudes de nuestros compañeros, de nuestras limitantes, de la vida académica, laboral y administrativa que nos rodea y así de esta manera empezar a escribir, a redactar, a crear un hábito de escritura que ejemplifique lo que quiero de los demás y dignifique mi trabajo docente, para que al final, tal como Freire lo dice: “La lectura crítica de los textos y del mundo tendrán que ver con el cambio consciente de mi ser”.

MI CONFRONTACIÓN CON LA DOCENCIA

Estudie la licenciatura en la Universidad Autónoma de Chiapas, en el Campus IV, de la ciudad de Tapachula, Chiapas hace aproximadamente 19 años, obteniendo el título de Ingeniero en Alimentos. En esa época nuestros maestros nos decían que era la carrera del futuro debido a que el mundo enfrentaría una crisis de alimentos, por lo tanto seriamos profesionistas con actividad laboral segura (después de egresado, me di cuenta que no fue así). En los años 2004 y 2005 terminé la maestría en administración en educación superior, sin embargo aun no me titulo.
Me inicie como profesor en una escuela particular cuyas siglas eran ECA, impartiendo la asignatura de matemáticas, fue mi primer encuentro con la docencia, recuerdo como si fuera ayer los nervios al estar parado frente a un grupo de jóvenes quienes tenían prácticamente la misma edad que yo, esta escuela tenia giro comercial y lo que menos les interesaba a los alumnos era mi clase, sin embargo sobreviví en este primer enfrentamiento áulico. Debo reconocer que este inicio a la práctica docente se debió básicamente a una necesidad económica de sobrevivir. Posteriormente ingrese a otra escuela particular donde trabaje por más de diez años impartiendo las clases de química y matemáticas, laborando en esta institución en el año de 1994 ingrese a la preparatoria número dos, turno vespertino, con cinco horas de base en la asignatura de Química. A estas alturas de mi vida, ya la docencia se había apoderado de mi ser debido a que las relaciones establecidas con los jóvenes eran buenas y agradables, es decir de ser una actividad iniciada por necesidad económica, ahora se convertía en trabajo muy satisfactorio y bien remunerado económicamente, tomando en cuenta que antes de ser profesor era vendedor de medicinas en una farmacia.
Hace dos meses terminamos un diplomado sobre bases teóricas de las competencias, que me dejó un cúmulo de concepciones nuevas sobre la educación, que han hecho que mis estructuras de reconocimiento docente y de ser humano se muevan. De tal manera que estoy muy contento hasta hoy de la generosidad de mi trabajo como docente. En el marco de la RIEMS, si me entristece de manera considerable que no encuentre todavía la forma, manera o no se que cosa de lograr que algunos compañeros se muevan y se conozcan y reconozcan como docentes y consideren a los jóvenes como personas y seres humanos, y no como recipientes a los que puedas llenar de datos y no preparados para los retos que la vida les depara. Esta situación, muchas veces me deprime, sin embargo los encuentros con personas como ustedes hacen que nuevamente retome el camino y me declare un ser afortunado por poder penetrar en el espacio de miles de jóvenes y enriquecerme con sus enseñanzas.
Hoy tengo casi quince años de trabajar en preparatoria oficial del gobierno del estado, y bendigo la fecha en que la ECA me brindó la oportunidad de iniciarme como docente, por que hoy, es una profesión que disfruto y aquilato, me ha permitido conocer compañeros de trabajo que comparten sus experiencias de clases con lo que aprendo estrategias y metodologías de aprendizaje y enseñanza; he tenido la oportunidad de compartir con maestros del estado un número considerable de cursos y talleres donde entrelazamos nuestras experiencias de cátedra lo que nos permite crecer como docentes y sobre todo como seres humanos en el nivel medio; pero sobre todo esta actividad me permite convivir semestralmente con más de 300 personitas que me brindan el espacio en donde conversar, criticar, jugar, aprender, enseñar y sobre todo nos permitimos reconocernos como seres humanos e hijos todos de esta tierra bendita.